La luz natural mejora la percepción del espacio, el bienestar y la eficiencia energética.
1. Liberar ventanas
Evitá muebles grandes frente a las aberturas y usá cortinas livianas.
2. Colores que reflejan luz
Paredes claras y superficies brillantes ayudan a multiplicar la luz natural.
3. Espejos estratégicos
Ubicarlos frente a ventanas amplía y potencia la iluminación.
4. Menos divisiones visuales
Ambientes integrados permiten que la luz circule mejor.